miércoles, 7 de noviembre de 2012

Consejos para afrontar con éxito una entrevista de selección (I)


La entrevista de trabajo o entrevista de selección tiene como finalidad la obtención de información sobre los distintos candidatos a un mismo puesto de trabajo. El/la o seleccionador/a recogerá aquellos datos que puedan ser de mayor relevancia.

 

 Si has superado las pruebas psicotécnicas y profesionales, o te han llamado simplemente para tratar directamente tu candidatura de trabajo, es posible que tengas que pasar una o varias entrevistas.

 Llegados a este punto no olvides que estás en un «cara a cara» con tu seleccionador/a, que puede ser –o no– una persona experta en entrevistas. En cualquier caso, va a intentar obtener la información que precise para luego decidir a qué persona contratan. La actitud que se tomará es siempre la de pensar que se trata de un experto/a y actuar en consecuencia. Debes tener presente que los consejos que siguen son orientativos porque no tienes que olvidar que cada entrevista y cada entrevistador/a es diferente.

 Si la carta de presentación ha servido para presentarte, y el currículum para definirte, ahora la entrevista será el instrumento que permita conocerte.
Por eso, antes de ésta, debes obtener información sobre la entidad que va a seleccionarte, ser puntual en la llegada e incluso llegar algo antes. También es conveniente que os concienciéis de que tenéis que enfrentar la entrevista como una charla en la que existe un objetivo daros a conocer.

 Durante la entrevista se tendrá en cuenta aspectos como:

- Recibimiento saludar con cortesía y naturalidad, estrechar la mano con decisión, ni muy fuerte ni muy blando. Hay que procurar ser amables, sonreír y comportarse tal y como somos.
- Aspecto personal: es básico ir debidamente aseada, vestida en consecuencia, de igual manera que te vestirías si fueses a trabajar en esa empresa..., o como depende del tipo de trabajo.
- Ser natural: contestarle al entrevistador/a yendo al grano sin excesiva verborrea pero haciendo hincapié en los detalles más interesantes.
- Preguntar: una vez que ya estamos en la entrevista y contestamos con claridad es el momento de saber algo más, procurad centraros en aspectos importantes, demostrad que son preguntas para conocer la empresa en serio, se puede preguntar por ejemplo, por el calendario previsto.

 Lo que si es «universal» en cuanto a las entrevistas son los que denominaremos aspectos a evitar. Entre los muchos posibles citamos aquí algunos como:

 - Llegar tarde y/o aparecer sudorosa por las carreras de última hora.
- Ser irónica.
- Llevar una vestimenta recargada o fuera de lugar.
- El exceso de joyas o adornos.
- Los perfumes fuertes.
- Hablar sin parar.
- Descalificar a anteriores jefes.
- Jugar con botones, el bolígrafo o demás objetos.
- Contestar con monosílabos.
- Fumar.
- Venderse exageradamente.
- Acudir acompañado a la entrevista.
- Evitar expresiones tipo: «no lo sé», «creo que no»...

 De todas maneras, recuerda que una entrevista no es un interrogatorio y que puedes participar. De hecho, se está haciendo continuamente. A veces de modo consciente y otras inconscientemente pero tanto el aspecto físico, la presencia y el comportamiento verbal (que dices y como lo dices) como el comportamiento no verbal (o como actúas e que haces) son fuentes de información del entrevistador/a.

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